Etapa 2
Villar de Ciervo-Villar de la Yegua-Serranillo-Siega Verde-Castillejo de Martín Viejo-Saelices el Chico
Villar de la Yegua. El topónimo Villar es frecuente en la provincia de Salamanca y procede de un Villare latino. Indica una intensa colonización romana y una continuidad de la población en época visigoda. En las afueras, al oeste del pueblo, destaca una fuente abovedada, de aspecto antiguo, cubierta por tapa metálica. En otra parte del pueblo se encuentra una estela romana, en el jardín de una casa, claramente visible para visitantes; tiene 1,91 m de altura y muestra un relieve que parece representar un ciervo. La iglesia parroquial está dedicada a San Juan Bautista y data de mediados del siglo XVI. La ermita del Humilladero se encuentra cerca del sendero, en dirección a Serranillo, y poco después de ella, marcando un cruce principal, se levanta una esbelta cruz de granito —visiblemente inclinada hacia el norte—sobre una escalinata que se ha hundido en su centro bajo el peso de la cruz.

Estela romana de Villar de la Yegua.
Martillán. El sendero se acerca a esta pequeña localidad, aunque sin pasar por ella. En época medieval se llamaba Martinllán y su iglesia está dedicada a Santiago.
Serranillo. Es una pequeña localidad, dependiente del ayuntamiento de Villar de la Yegua y ya existente en 1376. Su nombre se referiría a una repoblación medieval con gentes de la sierra, al igual que la dehesa de Serranos, situada entre Ciudad Rodrigo y Saelices el Chico. Posee una iglesia sencilla, del siglo XVIII, dedicada a San Blas.
Despoblamiento durante la Guerra de Sucesión. Esta guerra fue particularmente cruel con la comarca de Ciudad Rodrigo. Entre 1704 y 1713 casi todos los pueblos del Campo de Argañán —a excepción, seguramente, de Villar de Ciervo— fueron despoblados por mandato oficial. Así lo cuenta el historiador de Ciudad Rodrigo Mateo Hernández Vegas (1935):
“En el año 1704, apenas declarada la guerra, las tropas españolas, por orden del comandante de la frontera, y para que el enemigo no se aprovechase de ellos, quemaron todos los panes del campo de Argañán y de muchos pueblos del de Camaces y Robledo, obligando a todos los vecinos a abandonar sus casas, templos y haciendas y refugiarse con sus familias en esta ciudad, lo cual causó tanta desesperación, sobre todo a los labradores, que de repente se veían reducidos a la más espantosa miseria y desamparo, que muchos se entregaban y entregaban a sus hijos a las llamas por no sufrir tan mortal congoja.”
"Como consecuencia de haberse aglomerado en esta Ciudad todos los vecinos del campo de Argañán y gran parte de los de Robledo y Camaces, sobrevino el año 4 una epidemia tan espantosa que no registra otra igual la historia de Ciudad Rodrigo. Horrible es el cuadro que se describe: ¡Murieron mas de 30.000 personas!, la mayor parte de labradores refugiados, con lo cual se imposibilitó la repoblación de los campos, aun muchos años después de la guerra.”

Paisaje desde el GR 80 cerca de Martillán.
Estación Arqueológica de Siega Verde (Patrimonio de la Humanidad). En el Paleolítico Superior los pueblos que habitaron estos parajes establecieron aquí un "santuario" de arte parietal, con grabados de caballos salvajes, uros y otras especies, no pocas extinguidas al final del Pleistoceno. Fue descubierto a finales del siglo XX y está considerado como uno de los más importantes del mundo, junto con el Parque Arqueológico do Vale do Côa. Está declarado Patrimonio de la Humanidad como extensión de este último parque portugués. En este lugar se han catalogado 94 paneles con más de 500 figuras cerca del cauce del río Águeda. La visita a Siega Verde comienza en el Aula Arqueológica y, previa reserva, podemos realizar una visita guiada a algunos de los paneles con grabados. Nos sorprenderá el arte de aquellas gentes que cazaban y veneraban los grandes animales de aquellos tiempos.

Visita guiada al arte rupestre de Siega Verde.
Puente de Siega Verde o de la Unión. Esta construcción une los antiguos campos o sexmos de Camaces y de Argañán. Data de 1925, pues el puente original —que ya era un segundo proyecto, al resultar desierto el concurso para la construcción del primer proyecto, redactado en 1896— fue destruido por la gigantesca crecida del río Águeda de diciembre de 1909, un mes después de su inauguración. El nuevo, que ejecutó un tercer proyecto de obra, se levantó 1,2 km aguas abajo del anterior. Curiosamente, el segundo proyecto incluía un anejo para la construcción de receptáculos para una fácil voladura en caso de guerra. La agrupación de municipios de esta zona se llama Mancomunidad Puente La Unión.
Piélago Sordo. Aguas abajo del puente se halla un profundo charco en el río que Casiano Sánchez Aires describe así: “quizás la mayor profundidad del río Agueda, en el sitio denominado “Piélago Sordo” donde viven sin duda los peces de mayor tamaño de todo el río, por los insondables senos que contiene. A pesar de haber bajado considerablemente el nivel de sus aguas en tiempo de grandes sequías, no se ha conocido su fondo en más de 100 metros, saliendo también de ojo su escaso declive, algunas pulgadas solamente en media legua de curso.”
Campo de Camaces. Es uno de los campos o sexmos en que se dividía la Tierra de Ciudad Rodrigo durante el Antiguo Régimen y comienza en la margen derecha del río Águeda. Su nombre es extensión de la llamada Sierra de Camaces, donde nace un río homónimo, afluente del Huebra.
Castillejo de Martín Viejo. El nombre de Castillejo se referiría a una antigua fortificación, de la que solo quedarían restos de los cimientos, a orillas del arroyo de la Aldea. Casiano Sánchez Aires, a principios del siglo XX, dio cuenta de un edificio de 3 plantas. La iglesia de San Juan data del siglo XV y sufrió reformas en el XVII y el XIX.

De paseo por Castillejo de Martín Viejo.
Cristóbal de Castillejo. En esta localidad se encuentra el origen del poeta Cristóbal de Castillejo, de la primera mitad del siglo XVI. Nació en torno a 1490 en Ciudad Rodrigo, falleció en Viena en 1550 y tiene un hueco propio en la historia de la literatura española. Entre otros versos, escribió algunos que tienen mucho que ver con las aguas del río:
"Ser merino / como dicen, de un molino / de sabios es aprobado, / pero no lo es ir contino / tras los reyes afanado / locamente."
Saelices el Chico. Se debería su nombre al Obispo de Oporto San Félix, por lo que sería Sanfelices, y Chico por comparación con Sanfelices de los Gallegos. Una leyenda habla de un supuesto héroe de la Guerra de la Independencia apodado El Chico, pero es obvio que se trata de una leyenda, ya que en la documentación medieval del Archivo Municipal de Ciudad Rodrigo aparece en 1413 como Sant Felizes el Chico. Su origen medieval es un antiguo convento benedictino, bajo cuyo mandato estuvo como villa. Posee un puente llamado romano —en realidad, sería medieval— y una villa romana, con mosaicos y pinturas murales, declarada Bien de Interés Cultural en 1997 y recientemente recubierta, tras su excavación, por lo que en la actualidad no es visitable. Algunos hallazgos de esta villa se exponen en el Museo de Salamanca. El pueblo conserva también varios ejemplos de la arquitectura tradicional, entre ellos la fuente del Caño Viejo, con un aparejo de ladrillo que recuerda al del puente romano. La iglesia parroquial, dedicada a San Benito, es de origen medieval y fue reconstruida en 1743. También se conserva la ermita del Cristo de las Batallas, del siglo XVIII.

Puente antiguo de Saelices el Chico.
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