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20 km, 3 h 10 min.

248 m de subida acumulada.

 
 
 
 
 
 
 
Etapa 5
Gallegos de Argañán-Fuentes de Oñoro-Vilar Formoso

Un paseo por Gallegos de ArgañánEl nombre de esta localidad se debe a la repoblación gallega, y ya no quedan restos de una antigua fortificación que aparece en los libros. Dentro del municipio, a orillas del río Águeda, se yergue el castro de La Plaza, del que procede un verraco vetón —un jabalí en posición de acometida— que se guarda en el Museo Provincial de Salamanca. Otro verraco, originario del casco urbano de Gallegos, se encuentra en el Convento de San Francisco de Ciudad Rodrigo. Empotrado en un estribo de la capilla mayor de la iglesia de Santiago Apóstol se conserva un pedestal con la inscripción romana: VITVLUS / ARREINI•F / IOVI•SOL / VTORIO / V•S•L•A. Según César Morán, la traducción sería “Vítulo, hijo de Arreino, cumplió de buen grado el voto, que tenía hecho, a Júpiter libertador”. Además de la ermita del Cristo, Gallegos enseña hermosos ejemplos de arquitectura popular, con portones carreteros.


Pedestal romano en la iglesia de Gallegos de Argañán.

El encinar lusitanoDistinguen los expertos dos tipos de encinar en la provincia de Salamanca: el lusitano y el castellano. Este último se distribuye por la parte oriental de la provincia, mientras que el lusitano ocupa la parte occidental. El castellano es más seco y está compuesto casi exclusivamente por encinas (Quercus ilex). El lusitano, más húmedo y menos frío que el castellano, tiene también a la encina como protagonista, pero en compañía de otras 3 especies del género Quercus: el roble rebollo (Q. pyrenaica), el alcornoque (Q. suber) y el quejigo (Q. faginea). También estos encinares son muy ricos en especies de arbustos y de matorral, además de decenas de especies florísticas de menor tamaño.


Dehesa de Gallegos de Argañán.

Campo de ArgañánEl nombre de esta comarca aparece repetidamente en un documento de 1376 como Campo de Alganán, y en 1414 como “Canpos de Algañán e Valdeazava”. Tres hipótesis se han planteado para intentar explicar el sonoro nombre de Argañán: 1. De argaña ´conjunto de filamentos de la espiga´ o bien ´mala hierba´. 2. De un presunto compuesto ara-gañán. 3. De una propiedad celtorromana, también presumible, que se llamaría Arganus o Arganius.

Fuentes de OñoroAparece en documentos medievales como Las Fuentes de Don oro y como Fuentes de Donoro, quizá por una propietaria Doña Oro cuyo nombre no consta en ningún texto conocido. Probablemente fue repoblado con gentes venidas de La Rioja. Debido a la importancia de la aduana y de la estación del ferrocarril, en derredor creció una nueva población, la Colonia, en tanto la primitiva permaneció con su arquitectura de granito casi intacta. Es por la vieja población por donde cruza el camino, venido del cementerio, para buscar directamente la frontera entre huertas, encinares y amenos prados rodeados de fresnos. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción fue construida en torno a 1230 y conserva, tras las múltiples agresiones de las guerras, la portada y algunos canecillos románicos. Destacan en su interior los fragmentos de pinturas, que serían de una fecha en torno a 1575.


Fragmentos de pinturas, iglesia de Fuentes de Oñoro.

Batalla de Fuentes de OñoroLos días 3 y 5 de mayo de 1811 Fuentes de Oñoro fue escenario de una batalla que supuso la destrucción del pueblo y que hizo correr, según los relatos de la época, verdaderos ríos de sangre por las calles. Entre Fuentes de Oñoro, Vilar Formoso y Almeida, el Sendero GR 80 discurre cerca del territorio en el que se asentaron las distintas divisiones de los ejércitos en conflicto.

Prados entre fresnosEl camino que cruza el pueblo y en seguida lo deja atrás nos lleva por paisajes encantados. Ya nos trajo hasta aquí entre parcelas y rincones admirables. Los prados con fresnos de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) construyen un entorno marcado por la frescura de los pastos y por el enorme valor de los fresnos para la fauna salvaje y para el ganado. Más allá, en la divisoria de aguas, surge la frontera junto a una robusta cruz de piedra, donde los historiadores creen que se hallaría la ermita del Espíritu Santo, de la que ningún resto ya se observa.


Fresneda junto al GR 80 en Fuentes de Oñoro.

 
 
 
 

Créditos: Texto y fotos: Juan Carlos Zamarreño Domínguez - Otras imágenes: archivos y publicaciones de los ayuntamientos de Almeida y de Ciudad Rodrigo y del Consorcio Transfronterizo de Ciudades Amuralladas
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